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Historia del Vidrio PDF Imprimir E-mail
Escrito por PRO Internacional   
Lunes, 04 de Abril de 2011 20:49

img_historiaHistoria fascinante, en la que se mezclan la leyenda y la realidad, el pragmatismo a ultranza, el rigor científico, los éxitos y fracasos.

Se trata de un producto "loco" cuyo atrabiliario comportamiento resulta muchas veces imposible de predecir.

Para ilustrar lo antedicho, basta una breve expresión muy usada por los vidrieros italianos, que comparan al vidrio con la mujer amada, pues "A VOLTE FA PIANGERE E A VOLTE FA RIDERE", frase que no se precisa ser un italianista consumado para traducir como "a veces hace llorar y a veces hace reír", pero no hay que fiarse mucho porque es traidor, ya que "CUANDO E CALDO BRUCIA E CUANDO E FREDO TACLIA". Esto es "cuando está caliente quema y cuando está frío corta".

Se suele decir que los primeros indicios del vidrio "se pierden en la nada de los tiempos" lo que no es decir nada, pero se piensa que el arte de hacerlo es originario del Asia Occidental y se inició unos tres mil años antes de Cristo, pasando posteriormente a Egipto. Se cree que fue ocasional, cuando un grupo de beduinos calentando comidas sobre piedras bajo las mismas se encontraría arena enriquecida en sales y carbonatos, y con el calor resultante se produjo la fusión de la arena y la aparición de gotas de vidrio, posiblemente coloreadas. Los primeros recipientes de vidrio aparecen en 1500 A.C. y se confirman en el reinado de TUTMOSIS III, en Egipto (1504-1450 A.C.).

Al decaer la hegemonía de Egipto, los centros de producción se desplazan a Siria y Mesopotamia, y luego la expansión mediterránea de los fenicios, llevaron el vidrio y su fabricación a todas las áreas de influencias, naciendo de este modo importantes centros vidrieros en CHIPRE, RODAS y la península griega.

Asimismo se conocen objetos de vidrio en Italia en el siglo IX A.C.; cuatro siglos después se confirma la existencia de vidrierías en Venecia, así como en la ESPAÑA ROMANA a lo largo de la costa levantina, de Cataluña a Murcia y Cartagena.img_historia2

Los objetos de vidrio que se conocen de aquella época son cuencos o boles muy aplanados fabricados por prensado, monocolores y con adornos.

Se puede decir que luego durante 1500 años, la fabricación del vidrio prácticamente no varió, dándonos a pensar lo que le costaría a aquellos artesanos fundir el vidrio en crisoles de barro, sin otro combustible que la madera.

Lógico es de entender que la posesión de un vaso o un cuenco de vidrio, era considerado en aquella época como una joya altamente preciada. Ni que hablar de utilizarlo como cierre de ventanas.

La primera gran revolución se produce a principios del siglo I al inventarse la caña de soplar con la que al introducir el aire en el vidrio, se obtienen balones esféricos de cuello estrecho y cualquier tamaño, y soplando la posta dentro de moldes, se consiguen frascos de variadas formas y dimensiones. Los vidrios obtenidos se hacen transparentes y no translúcidos. El proceso se abarata y la producción aumenta pues el producto empieza a estar al mayor alcance del público en general.

En estos primeros siglos se producen dos hechos sociológicos muy curiosos relacionados con el vidrio. El primero es que los vidrieros de Alejandría abandonan la caña de soplar y comienzan a tallar el vidrio, haciendo "camafeos", piezas delicadamente talladas con formas humanas y de precios elevadísirnos.

Segundo, los patricios y los ricos en general, que eran los grandes consumidores, porque daba "status" poseer objetos de vidrios, al masificarse y abaratarse el vidrio, este se pone al alcance de la burguesía, lo que provoca el rechazo de las clases altas, pasando el oro y la plata a sustituir al vidrio como elemento de categoría social.

Así de este modo, se vuelven a estancar las técnicas del vidrio hasta el siglo XI. A partir de ese momento se comenzó a elaborar nuevamente modelos más sencillos llegándose casi a normalizar los diversos tipos, asimismo se comenzó a sistematizar el uso de materias primas y combustibles.

Se buscaban arenas con restos de conchas en donde se suponían que habían sido fondos marinos que por lógica contendrían concentraciones de sales para actuar de fundentes. El carbonato de sodio se obtenía de cenizas de algas marinas, los grandes bosques proporcionaban el combusti­ble necesario, lo que justificó gran concentración de vidrierías en las zonas boscosas de los Vosgos y Bohemia.

Es curioso señalar que las prácticas vidrieras eran tan secretas, que el intentar emigrar a otro país, se castigaba con la muerte, no pudiendo por ejemplo los vidrieros de Venecia desplazarse fuera de sus zonas y lugares de trabajo, más allá de algunos cientos de metros.

Los vidrieros venecianos dominaron los procesos de decoloración del vidrio perfeccionando el mismo y durante varios siglos comercializaron su producción con Oriente, mercado prácticamente exclusivo de los venecianos. La caída de Constantinopla en manos de los turcos en 1453, privó parcialmente a Venecia del comercio con Oriente y los vidrieros buscaron sus mercados de exportación en Occidente. De este modo, a principios del siglo XVI, Europa descubre la gran ventaja tecnológica y artística que en el sector vidrio llevaban los venecianos, y se disponen a copiar sus métodos y modelos.

A partir de ese momento y hasta casi finales del siglo XVII, los venecianos tienen que vigilar con suma atención para impedir la "fuga de cerebros" y la divulgación de sus secretos.

A pesar de su esfuerzo, muchas personas huyeron y se instalaron en Francia e Inglaterra, fuertemente apoyados por los reyes.

Comprendiendo Venecia que no podría mantener incólume su industria, cambia de estrategia, y merced a acuerdos y convenios con otros países, la vidriería se convierte en una industria de conocimiento común desplazándose a todos los países avanzados el predominio que había ostentado Venecia durante casi cinco siglos.

Luego, en el siglo XIX, te producen grandes cambios tecnológicos, mayores que los que se conocían de los 4500 años anteriores, en Inglaterra, Francia, Alemania y Estados Unidos.

Así Inglaterra dominaba la industria botellera y vajilla, Francia la fabricación de grandes lunas de vidrio tallado y pulido, Alemania perfeccionaba su industria de vidrio para la farmacéutica y Estados Unidos empeza­ba a estudiar máquinas para producir vidrios para ventanas.

img_historia3Las materias primas empezaron también a sufrir importantes cambios, con muy buenas arenas de Fontainebleu, Namours y Escocia; nitrato de sodio que comenzaba a venir de Chile, descubriéndose en él sus importan­tes cualidades de afinante o purificador de la masa del vidrio, y finalmente el proceso SOLVAY, inventado en 1860 que permitió conseguir el carbo­nato de sodio prácticamente puro.

Con todos estos conocimientos sólo faltaba la mecanización, proceso que comenzó en conjunto con la revolución industrial.

Así para recipientes aparecieron los sistemas de prensa como el americano MAGOUN, en 1847, en botellas, el inglés MEIN de GLASGOW en 1859 y el americano ARBUGAST en 1880. Luego ASHLEY perfeccionó una máquina de prensado-soplado en 1890 y posteriormente OWENS in­trodujo en 1900 la alimentación por succión que utilizando "feeders" automáticos llegó casi a la automatización completa.

Luego aparecieron una serie de máquinas automáticas y semiautomáticas como las SCHILLER, ROIRANT, LYNCH y otras, pero la IS, inven­tada por H.W. INGLE en 1925 es la que prevaleció y que se emplea en la actualidad.

El vidrio plano, cuya mecanización fue la última en producirse alcanzó la fabricación continua bastante rápido.

Antiguamente, el vidrio plano se hacía colando el vidrio fundido sobre planchas de bronce o piedras muy planas con unos pequeños bordes y ahí se dejaba enfriar lentamente en hornos de recocido.

El grueso espesor y lo irregular de la lámina los hacía casi opacos. Al aparecer la caña de soplar, como se ha mencionado anteriormente surgen dos posibilidades de fabricación.

Una era soplando una posta hacia abajo con lo que se formaba un cilindro de gran longitud y diámetro. Al estar frío, se cortaba el mismo por sus extremos y se abría el cilindro por una generatriz, luego se recalentaba y se aplanaba sobre una tabla.

La otra manera era haciendo girar la caña rápidamente sin soplar en posición horizontal. Manteniendo el vidrio caliente por sucesivas introducciones de la posta en una mufla, la fuerza centrífuga hacía que el vidrio fluyera formando un disco muy aplanado.

El vidrio obtenido por este sistema se llamaba "crown" o corona por la marca que le quedaba al centro por la caña.

Era muy bonito pero difícil de aprovechar, pues al cortarlo solo se obtenían dos pedazos pequeños y dos largos.

La pieza central o corona se intercalaba en ventanas con pequeños paneles, siendo este sistema muy usado en Inglaterra hasta el siglo XVII y por esto asociamos estas ventanas al estilo arquitectónico Tudor inglés. También se montaba con bastidores acanalados de plomo, dando origen a los famosos "vitraux" de las iglesias medievales.

La superficie irregular de estos vidrios no permitía la perfecta fabricación de espejos con depósito metálico, primero de mercurio (de ahí la palabra "AZOGUE") y después de plata, sistema perfeccionado por los venecianos en los siglos XIII y XIV.

El vidriero francés PERROT, en 1000 consiguió producir vidrios construidos sobre enormes mesas de hierro fundido, sometiendo a la masa de vidrio luego de enfriada, a un proceso de desbaste y pulido con esmeril y óxido de hierro. Esto unido a sucesivas coladas para eliminar burbujas y un paciente trabajo, proporcionaban un producto de alta calidad, si bien de elevado precio.

Los espejos obtenidos por este sistema ya se llamaban desde sus orígenes "lunas".

En Londres en 1851 se construyó para la gran exposición Internacional un palacio de cristal que llevaba más de 200 toneladas de vidrio. Como el hacerlo con vidrio "luna" hubiera costado muchísimo, el trabajo se hizo con vidrio soplado en postas por hombres hercúleos provenientes de la "Chance Brothers" hoy Pilkington Brothers, trabajando 100 hombres 3 turnos durante 3 meses.

Esto demuestra lo poco que se había avanzado en el campo del vidrio plano, hasta que casi 50 años después, JOHN H. LUBBERS inventó en 1896 para la AMERICAN WINDOW GLASS un soplado mecánico de los cilindros de vidrio.

Fue un gran suceso, prueba de lo mismo fue que Pilkington Brothers lo tuvo en uso hasta 1933.

Este invento de Lubbers comprobó la posibilidad de estirar verticalmente el vidrio fundido y permitió al belga EMILE FOURCAULT, el estirado del vidrio en lámina hacia 1913.

Esto había sido intentado por el americano CLARK que no pudo evitar el estrechamiento de la hoja durante el estirado, inconveniente que FOURCAULT, había resuelto con la introducción del distribuidor o "debiteuse".

Casi al mismo tiempo que FOURCAULT, Colburn inventó para La Libbey Owens un sistema muy similar al inicio, difiriendo solamente en que a un metro de altura aproximadamente, la hoja se dobla 90° y pasa a posición horizontal, continuando de ese modo su recocido.
Este sistema perfeccionado se conoce como LIBBEY-OWENS-FORD.

En 1940 la PITTSBURGH PLATE GLASS pone en marcha un siste­ma muy similar al FOURCAULT, salvo que el distribuidor o "debiteuse" se encuentra hundido en la masa caliente del vidrio.

En 1959, el vidrio en el mundo provenía de:

    1. 70 por ciento máq. sist. FOURCAULT

    2. 20 por ciento máq. sist. L.O.F.

    3. 10 por ciento máq. sist. PITTSBURGH

Asimismo en esa fecha se inventó el último proceso de fabricar vidrio que fue el "FLOAT", inventado por PILKINGTON BROTHERS, proceso en que el vidrio se apoya sobre un baño de estaño caliente, obteniéndose un producto de muy buena calidad.

img_historia4 El único inconveniente que presenta esta tecnología es su alto costo y lo altísimo de su producción inconvenientes estos que lo hacen apto de ser instalado solamente en grandes países.

No debemos terminar este breve bosquejo histórico sin hacer una bre­ve consideración final:

Como toda revisión del pasado, este breve informe debe de constituir una especie de "baño de humildad".

Tenemos una tendencia natural a los que vivimos en una época determinada, a creernos superiores y considerar a los que nos han precedido como unos ilusos o unos incapaces, sin pensar que si no hubiese sido por sus aportaciones sucesivas no estaría la humanidad a la altura que ha llegado. Confiamos en que las futuras generaciones puedan pensar del mismo modo.

Última actualización el Martes, 05 de Abril de 2011 14:10